Recomendar parece gratis. En el Perú no siempre lo es. Desde agosto de 2024 el Indecopi publica una Guía de Publicidad para Influencers que no habla únicamente de cuentas con cientos de miles de seguidores: habla de cualquier persona que promueve la marca, el producto o el servicio de un tercero después de haber recibido algo a cambio. Dinero, un descuento, un regalo, un canje, un contrato de servicios. Si cobras una comisión por traer clientes, estás dentro de ese perímetro aunque nunca te hayas llamado a ti mismo influencer.
Y la pregunta que casi nadie se hace antes de firmar su primer acuerdo de referidos es la que duele después: cuando el servicio que recomendaste le falla a la persona que te creyó, ¿quién responde? La respuesta peruana no es intuitiva, y depende de un detalle que tú controlas: si repetiste el guion de la marca o si escribiste tus propias promesas.
Mientras decides qué vale la pena recomendar, I am Beezy te permite sostener un ingreso que no depende de la reputación de un tercero.
¿Cuándo tu recomendación se convierte en publicidad?
El criterio no es el número de seguidores ni el formato. Es lo que el Indecopi llama conexión material: cualquier vínculo entre quien vende y quien recomienda. La guía enumera los casos con una claridad poco frecuente en un documento oficial.
La conexión material, sin rodeos
Hay conexión material —y por lo tanto publicidad— cuando recibiste descuentos sobre productos o servicios del anunciante, cuando te enviaron uno o más regalos, cuando hubo un canje o un préstamo de productos, cuando te pagaron una cantidad de dinero, o cuando tienes un contrato de servicios con la empresa. Una comisión por cliente traído cabe en la cuarta casilla sin discusión posible.
La consecuencia práctica es la que importa. Una publicación con conexión material entra en el ámbito de la Ley de Represión de la Competencia Desleal, el Decreto Legislativo 1044, aunque tú la escribas desde tu cocina y sin intención comercial explícita. Deja de ser una opinión entre amigos y pasa a ser un anuncio sujeto a reglas.
Lo que sí puedes decir sin declarar nada
La misma guía marca el otro extremo, y conviene conocerlo para no vivir asustado. Si compraste un producto con tu dinero, te gustó y se lo cuentas a tus contactos sin haber recibido ninguna contraprestación, no hay anuncio publicitario y no hay nada que divulgar. Tampoco lo hay cuando promueves tus propias marcas, productos o servicios: el consumidor reconoce por sí mismo que estás hablando de lo tuyo.
La frontera es la contraprestación, no el entusiasmo. El día que aceptas el primer pago por traer un cliente, cruzas esa línea y ya no vuelves atrás mientras dure el acuerdo.
Quién responde cuando el servicio decepciona
Aquí está el punto que cambia la manera de negociar un acuerdo de referidos en el Perú, y no aparece en ningún contrato que te vayan a hacer firmar.
La regla general protege a quien solo repite
El artículo 23 de la Ley de Represión de la Competencia Desleal atribuye la responsabilidad administrativa por actos de competencia desleal cometidos mediante publicidad, en todos los casos, al anunciante. Esa responsabilidad es independiente de la que pueda corresponder a la agencia de publicidad y al medio de comunicación. Es decir: si la empresa te entregó un mensaje cerrado y tú lo difundiste tal cual, el problema publicitario es de la empresa.
El Indecopi lo ha aplicado incluso contra la voluntad del anunciante. La guía cita el caso de un laboratorio farmacéutico sancionado porque la conductora de un programa atribuyó al producto propiedades que la empresa no logró acreditar, pese a que el laboratorio alegó haber pactado por contrato qué publicidad debía difundirse. La comisión concluyó que seguía siendo el anunciante y que respondía objetivamente.
El punto que te expone: cuando improvisas el guion
La guía añade un párrafo que casi nadie lee y que describe exactamente cómo trabaja un recomendador peruano promedio. Dice que, habitualmente, los influencers o quienes los representan actúan sin pauta ni guion preestablecido por el anunciante, creando, diseñando y ejecutando libremente los anuncios que se les encargan; es decir, actúan como una agencia de publicidad. Y añade que, en ese caso, pueden ser considerados responsables por difundir un contenido publicitario distinto de las características propias del bien o servicio anunciado.
Traducido a tu situación: mientras más libertad tengas para inventar el argumento de venta, más cerca estás de responder por él. El acuerdo cómodo —«di lo que quieras, tú sabes cómo hablarle a tu gente»— es también el más expuesto.
Los tres escenarios, comparados
| Escenario | Quién responde ante el Indecopi | Qué te conviene exigir |
|---|---|---|
| Recomendación sin contraprestación (compraste con tu dinero) | Nadie: no es publicidad | Nada, pero no aceptes un pago retroactivo por esa publicación |
| Difundes un mensaje redactado y aprobado por la empresa | El anunciante, en todos los casos | Guion por escrito, aprobación previa y correo que lo pruebe |
| Redactas tú el argumento, sin guion ni revisión | El anunciante, y tú puedes responder como agencia | Sustento documentado de cada afirmación objetiva |
¿Cómo se declara una recomendación pagada?
La guía del Indecopi es inusualmente concreta en este punto, y sus indicaciones sirven de checklist. La divulgación debe ser fácilmente identificable y entendible; el criterio de fondo es que quien te lee reconozca el anuncio como anuncio.
Dónde va la etiqueta y cómo se escribe
La guía pide colocar la divulgación en un lugar visible, comprensible y en castellano; evitar ponerla después del «ver más», donde queda oculta; evitar abreviaturas ambiguas del tipo «#Ad», «#Publi» o «#Socio»; evitar pegar el nombre del anunciante a la etiqueta; y, cuando la publicación lleva varios hashtags, procurar que el primero que se lea sea el que revela la naturaleza publicitaria. En video, recomienda divulgar de forma escrita y sonora, porque hay quien mira sin sonido; y en transmisión en vivo, repetir la divulgación por intervalos.
Los errores que el propio regulador señala
Dos infracciones aparecen nombradas con artículo. La primera es la falta contra el principio de autenticidad, del artículo 16: disfrazar la naturaleza publicitaria de una publicación sin advertir que se trata de un anuncio contratado. La segunda son los actos de engaño, del artículo 8: presentar el contenido como una experiencia propia cuando esa experiencia no es auténtica y reciente, o no puede acreditarse.
Ese segundo punto es el que más se parece a un accidente cotidiano. Contar que un servicio «te cambió la vida» cuando nunca lo usaste hasta el final no es una exageración inofensiva: es publicidad testimonial sin sustento.
| Práctica | Qué dice la guía del Indecopi |
|---|---|
| «#publicidad» como primer hashtag visible | Buena práctica expresamente recomendada |
| «Gracias a @empresa por enviarme este producto» | Buena práctica, divulga la conexión material |
| Etiqueta después del «ver más» | A evitar: queda oculta para el lector |
| «#Ad», «#Publi», «#Socio» | A evitar: referencias y abreviaturas ambiguas |
| Confiar solo en la herramienta de la red social | Insuficiente: conviene complementarla con etiqueta propia |
Qué está en juego si te equivocas
Las infracciones publicitarias pueden sancionarse con amonestación o con multas de hasta 700 UIT, según la gravedad, con el límite del diez por ciento de los ingresos brutos del infractor en el ejercicio anterior. La UIT no es una cifra fija: en 2026 vale S/ 5 500, fijada por decreto supremo del Ministerio de Economía y Finanzas. Además de la multa, la comisión puede ordenar el cese de la difusión, la rectificación de la información y la publicación de la resolución.
Sostener tu ingreso mientras eliges qué recomendar con I am Beezy
La consecuencia práctica de todo lo anterior es que un buen acuerdo de recomendación tarda en aparecer. Verificar que la empresa puede acreditar lo que promete, pedir un guion por escrito, negociar quién sustenta cada afirmación: eso toma semanas. Y la presión de tener que cobrar algo este mes es justamente lo que empuja a aceptar el primer acuerdo que llegue.
El método: separar el ingreso del compromiso reputacional
I am Beezy funciona así: miras un video, lees un artículo, ves un anuncio, y cada una de esas consultas suma una ganancia que se abona en tu medio de pago habitual. No recomiendas nada a nadie, no comprometes tu palabra ante tus contactos y no entras en el perímetro publicitario que acabas de leer. La referencia del corpus es de 5 a 15 euros diarios; al tipo de cambio del Banco Central de Reserva del 5 de agosto de 2026, 1 euro equivalía a 3,916 soles, es decir aproximadamente entre S/ 20 y S/ 59 al día. El tipo de cambio se publica cada día hábil, así que conviene rehacer la conversión antes de tomar cualquier decisión con ella.
Un ejemplo concreto
Imagina que te ofrecen una comisión por cada cliente que traigas a una plataforma de la que sabes poco. Con un ingreso de base ya en marcha, puedes responder que necesitas dos semanas para revisar el contrato y pedir el guion. Sin ese ingreso, la respuesta suele ser sí de inmediato. La diferencia entre las dos situaciones no es de carácter: es de caja.
Preguntas frecuentes sobre recomendar servicios pagados
¿El Indecopi ve todos los reclamos de mis referidos?
No. El Indecopi atiende reclamos sobre productos financieros, equipos de telecomunicaciones, pasajes aéreos, entregas y garantías, servicios educativos, turísticos, alimentos, hoteles y restaurantes, entre otros. No interviene en reclamos de servicios de telecomunicaciones, electricidad y gas, agua y saneamiento, transporte e infraestructura, sistema privado de pensiones ni servicios de salud. Si recomiendas en esos sectores, tu contacto tendrá que acudir a otra entidad, y conviene que lo sepas antes de prometerle acompañamiento.
¿Sirve un contrato para protegerme?
Sirve, y la propia guía lo recomienda: pide que el acuerdo sea integral y que fije el tipo de contraprestación, la cantidad y modalidad de publicaciones y el guion que debes seguir. Un guion escrito por la empresa no es una limitación a tu creatividad; es la prueba de que no actuaste como agencia.
¿Y si recomiendo algo gratis y luego me pagan?
El día en que aparece la contraprestación aparece la obligación de divulgar. Si la publicación sigue en línea y ahora hay dinero de por medio, edítala para incluir la etiqueta. La ausencia de pago en el momento de publicar no cubre lo que ocurre después.
Lo que te llevas de todo esto
En el Perú, recomendar por dinero no es un acto informal: tiene una autoridad competente, un decreto legislativo que lo regula y una guía publicada que describe con precisión qué se espera de ti. La regla básica te protege —el anunciante responde en todos los casos— pero se debilita justo cuando más libertad creativa te dan. Pide el guion, exige el sustento de cada afirmación objetiva, coloca la etiqueta al principio y en castellano, y no cuentes como experiencia propia lo que no viviste. Si además quieres dejar de decidir con la caja apretada, empieza por un ingreso que no comprometa tu palabra ante nadie: I am Beezy es una manera de tenerlo en marcha antes de negociar tu próxima comisión.
