Se moja, se cae, se lo roban o simplemente deja de encender. En cualquiera de esos cuatro finales, lo que desaparece no es el aparato: son las fotos de treinta años, los recibos que sirven para reclamar, las cédulas escaneadas y los documentos firmados. El aparato se reemplaza en una tarde; el archivo, no.
El problema tiene una forma muy costarricense. Cuando el Banco Central midió el equipamiento de la población inmigrante adulta del país en 2024, encontró que el 95 % tenía teléfono celular y solo el 27 % una computadora o una tableta. No es una medida del país entero, pero apunta a algo que se ve en cualquier casa: aquí el archivo familiar vive en el teléfono, y un archivo que vive en un solo aparato no está respaldado, está guardado.
Esta guía ordena las soluciones de menos a más caras y dice qué se gana en cada escalón. Y como varias de ellas cuestan una mensualidad, vale la pena saber que con I am Beezy se pueden generar ingresos consultando contenidos desde el mismo teléfono que se quiere proteger.
Qué se pierde de verdad cuando se pierde el teléfono
Antes de comparar soluciones conviene separar lo que se puede volver a conseguir de lo que no. Esa separación cambia por completo cuánto conviene gastar.
Lo reemplazable y lo irreemplazable
Una aplicación se vuelve a instalar. Un contacto se vuelve a pedir. Una constancia se vuelve a solicitar a la institución que la emitió, con paciencia y a veces con un pago. Pero una fotografía de una persona que ya murió no se vuelve a tomar, y un documento firmado digitalmente no se reconstruye si se perdió el archivo y también la tarjeta con la que se firmó.
La regla práctica es sencilla: si el archivo se puede volver a pedir a una oficina, es reemplazable; si nació en su teléfono y no existe en ningún otro lado, es irreemplazable y merece los dos respaldos.
La firma digital, un caso aparte
En Costa Rica la firma digital se apoya en una tarjeta física y en certificados emitidos por las autoridades certificadoras del SINPE que opera el Banco Central. Los documentos que usted firmó con ella son archivos como cualquier otro y se pierden igual de fácil. La tarjeta y el archivo firmado son dos cosas distintas, y conviene tratarlas como dos cosas distintas: la tarjeta se guarda, el archivo se respalda.
La primera hora, cuando el teléfono ya no está
Hay tres llamadas que conviene tener decididas de antemano, porque en caliente nadie piensa bien. La primera es al operador —en Costa Rica los tres de red son Kölbi, del Instituto Costarricense de Electricidad, Liberty y Claro— para bloquear la línea, y no es un trámite menor: su número de teléfono es el identificador con el que recibe dinero por SINPE Móvil, así que una línea en manos ajenas es más que una línea. La segunda es a su entidad financiera, para desafiliar el servicio de esa línea. La tercera es la denuncia.
Anote hoy esos tres números en un papel que viva fuera del teléfono, porque el día que los necesite el teléfono es justamente lo que no va a tener a mano. Es la única parte de esta guía que no cuesta nada y que casi nadie hace.
Cuatro niveles de respaldo, ordenados por lo que cuestan
Ninguno de los cuatro sustituye a los otros. Se suman, y la mayoría de las casas se queda tranquila en el segundo o el tercero.
Los dos niveles que no cuestan una mensualidad
El nivel uno es la copia automática que ya trae el teléfono hacia el espacio gratuito que da su cuenta. Es el que más gente tiene sin saberlo y el que más gente cree tener sin tenerlo, porque se desactiva solo cuando el espacio gratuito se llena. El nivel dos es una copia manual en un aparato que usted controla: una memoria externa, un disco, o la computadora de un familiar. No paga nada al mes, pero exige acordarse.
Los dos niveles que sí cuestan
El nivel tres es un plan de almacenamiento pagado. Aquí aparece un detalle costarricense que conviene tener presente: buena parte de estos servicios cobra en dólares, y el Banco Central cotiza un tipo de cambio de compra y de venta cada día hábil. Un plan anunciado en dólares no tiene un precio fijo en colones, y esa diferencia se nota al año. El nivel cuatro es la copia fuera de la casa: el mismo archivo, en otro edificio o en manos de otra persona de confianza, para el caso de un incendio o una inundación.
| Nivel | En qué consiste | Qué protege | Contra qué no protege |
|---|---|---|---|
| 1. Copia automática | Respaldo del teléfono al espacio gratuito de su cuenta | Rotura, robo o pérdida del aparato | Que el espacio gratuito se llene y se apague solo |
| 2. Copia manual | Memoria externa, disco o computadora de la casa | Fallo del servicio en línea | Olvido, y contra un incendio en la misma casa |
| 3. Plan pagado | Almacenamiento contratado, casi siempre facturado en dólares | Volumen grande de fotos y video | Que deje de pagarse y se borre por falta de pago |
| 4. Copia fuera de casa | El mismo archivo en otro edificio o con un familiar | Incendio, inundación, robo del lugar | Nada, si nunca se actualiza |
¿Cuánto le suma a la factura eléctrica tener el respaldo en casa?
Es la pregunta que casi nadie hace y la que decide si el nivel dos sale barato o no. En Costa Rica se puede responder con cifras publicadas, con una condición: la tarifa depende de quién distribuye la electricidad en su cantón.
Ocho distribuidores, una tarifa por territorio
Aquí el hogar no elige compañía eléctrica: le corresponde la de su zona. Son ocho —el ICE, la CNFL, la ESPH en Heredia, la JASEC en Cartago, y las cooperativas Coopeguanacaste, Coopelesca, Coopesantos y Coopealfaroruiz—, y cada una tiene su propio pliego. Las cifras que siguen son las de la CNFL, que atiende el área de San José y publica su tarifa vigente; si a usted lo atiende otra, el mecanismo es el mismo y los montos cambian.
En la tarifa residencial de la CNFL vigente desde el 1 de enero de 2026, el bloque de 0 a 30 kWh se cobra con un cargo fijo de 1.744,80 colones; de 31 a 200 kWh el kilovatio hora vale 58,16 colones; de 201 a 300, 89,24 colones; y por encima de 300, 92,27 colones. Dicho de otro modo, pasar de 200 kWh al mes encarece cada kilovatio hora adicional en más de la mitad.
La hora a la que se hace el respaldo también cuenta
Para quien consume más de 200 kWh al mes existe una tarifa horaria opcional en la que el mismo kilovatio hora cuesta 134,62 colones en punta —de 10:01 a 12:30 y de 17:31 a 20:00—, 55,19 colones en valle y 23,10 colones de noche hasta 500 kWh. La diferencia entre la punta y la noche es de casi seis veces. Programar el respaldo de madrugada, cuando el teléfono está cargando de todos modos, no es un truco de ahorrador obsesivo: es la misma tarea a una fracción del precio.
Dos umbrales más conviene conocer, porque son los que hacen que un aparato encendido todo el mes salga caro sin avisar: los abonados residenciales que facturan menos de 280 kWh al mes están exonerados del impuesto al valor agregado sobre la energía, y quienes consumen 100 kWh o menos están exonerados del tributo a Bomberos, que equivale al 1,75 % de la facturación mensual de electricidad.
| Concepto (tarifa CNFL, vigente al 1 de enero de 2026) | Valor |
|---|---|
| Cargo fijo, bloque de 0 a 30 kWh | 1.744,80 colones |
| De 31 a 200 kWh | 58,16 colones por kWh |
| De 201 a 300 kWh | 89,24 colones por kWh |
| Más de 300 kWh | 92,27 colones por kWh |
| Tarifa horaria opcional, punta (10:01-12:30 y 17:31-20:00) | 134,62 colones por kWh |
| Tarifa horaria opcional, valle | 55,19 colones por kWh |
| Tarifa horaria opcional, nocturno hasta 500 kWh | 23,10 colones por kWh |
| Exoneración del impuesto al valor agregado | Residenciales que facturan menos de 280 kWh al mes |
| Exoneración del tributo a Bomberos | Consumo de 100 kWh al mes o menos |
Pagar el respaldo de sus archivos con I am Beezy
Los niveles tres y cuatro cuestan todos los meses, y ese es el motivo por el que mucha gente se queda en el uno. Una entrada pequeña y regular resuelve exactamente ese tipo de gasto.
El mecanismo, en una línea
El funcionamiento es simple: se consultan contenidos dentro de la aplicación —videos, artículos, publicidad— y cada una de esas consultas se traduce en una ganancia, que I am Beezy abona en el medio de pago que usted ya usa. Lo que la plataforma toma como referencia son entre 5 y 15 euros diarios. Esa cifra no tiene publicado un equivalente en colones, de modo que hay que pasarla por el tipo de cambio vigente el día en que se haga la cuenta.
Por qué encaja con un gasto mensual
Un plan de almacenamiento se paga todos los meses y se cancela solo si un mes no alcanza. Cubrirlo con una entrada que no depende de vender nada ni de salir de la casa es lo que evita el escenario peor: que el respaldo se borre por falta de pago justo cuando hacía falta.
¿Cada cuánto hay que comprobar que el respaldo sirve?
Un respaldo que nadie ha abierto nunca no es un respaldo, es una suposición. Comprobarlo lleva diez minutos y se hace dos veces al año.
La prueba de los diez minutos
Elija tres archivos que le importen de verdad: una foto vieja, un documento y un video. Ábralos desde el respaldo, no desde el teléfono. Si los tres abren, el respaldo sirve. Si alguno no abre o pide una contraseña que nadie recuerda, acaba de descubrir el problema en un día tranquilo y no el día del robo.
Las dos fechas del año costarricense en que conviene hacerla
Cualquier fecha fija sirve, pero dos son fáciles de recordar aquí porque ya obligan a poner papeles en orden: los primeros días de enero, cuando entran en vigencia los ajustes anuales de tarifas y de salarios y todo el mundo revisa cuentas, y el arranque del curso lectivo en febrero, cuando la casa se reorganiza entera. Ate la comprobación a algo que ya hace y dejará de posponerse.
Por dónde empezar esta misma semana
Empiece por lo aburrido: entre a la configuración del teléfono y confirme que la copia automática está encendida y que no se detuvo por falta de espacio. Ese solo paso resuelve el caso más frecuente. Después consiga el nivel dos, que no cuesta mensualidad, y solo entonces evalúe si le hace falta pagar un plan. Programe lo que consuma electricidad para la madrugada y guarde la tarjeta de firma digital en un sitio distinto del teléfono. Si el freno es el gasto mensual, una entrada complementaria lo destraba: puede abrir su cuenta en I am Beezy y destinarla justamente a eso.
